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  • Los factores dietéticos se han relacionado previamente con la enfermedad de Alzheimer.
  • Un nuevo estudio utilizó un modelo de ratón de la enfermedad de Alzheimer para examinar las conexiones entre la dieta y la salud del cerebro.
  • Los hallazgos muestran que una dieta alta en grasas a largo plazo empeoró el comportamiento similar a la depresión y el deterioro cognitivo, lo que destaca la necesidad de más estudios sobre los efectos de las dietas altas en grasas en humanos con Alzheimer.

La enfermedad de Alzheimer es la forma más común de demencia que afecta aproximadamente5,8 millonespersonas en los Estados Unidos.

Las causas de la enfermedad de Alzheimer no se comprenden completamente y, actualmente, no existe una cura.Pero la dieta puede desempeñar un papel en las posibles estrategias de prevención y tratamiento.

Por ejemplo, una dieta de estilo mediterráneo parece tener beneficios para la salud del cerebro y puede reducir la tasa de deterioro cognitivo en personas con Alzheimer.Pero un western oDieta "americana", que generalmente incluye alimentos ricos en calorías y grasas, se ha relacionado con la neurodegeneración y el deterioro cognitivo en ratones.

En un nuevo estudio, investigadores de la Universidad del Sur de Australia examinaron los efectos de una dieta alta en grasas a largo plazo para personas con Alzheimer.Los resultados, publicados recientemente en la revista Metabolic Brain Disease, sugieren que una dieta rica en grasas a largo plazo podría contribuir al deterioro conductual y cognitivo de la enfermedad.

Dietas ricas en grasas y enfermedad de Alzheimer

La obesidad y la diabetes tipo 2 son problemas de salud graves en Occidente y la conexión entre las dos enfermedades está bien establecida.Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC),41,9% de los adultosen los Estados Unidos tienen obesidad y14,7%tener diabetes

También haycreciente evidenciapara sugerir una conexión entre la enfermedad de Alzheimer y la obesidad y la diabetes tipo 2.

Para comprender mejor el vínculo entre estas afecciones crónicas, los investigadores de la Universidad de Australia del Sur utilizaron un modelo de ratón de la enfermedad de Alzheimer.Los ratones fueron modificados genéticamente para sobreexpresar una forma mutada de la proteína tau humana, que se pliega mal y forma grumos en los cerebros de las personas con enfermedad de Alzheimer.

Los investigadores alimentaron a algunos de los ratones con una dieta alta en grasas durante un largo período para estudiar el efecto sobre la salud del cerebro.Los ratones recibieron una dieta normal (que comprendía un 4,8 % de grasa) o una dieta rica en grasas (que comprendía un 23,5 % de grasa). Los ratones fueron alimentados con la dieta alta durante 30 semanas, comenzando a los 2 meses de edad.

Los investigadores midieron el peso corporal, los niveles de glucosa y el comportamiento de los ratones mediante una variedad de pruebas diseñadas para evaluar la ansiedad, la depresión y la función cognitiva.Al final del experimento, midieron la tolerancia a la glucosa y la insulina (que pueden usarse para diagnosticar la diabetes) y la acumulación de la proteína tau patológica en el cerebro de los ratones.

La dieta y el cerebro

Los investigadores encontraron que los ratones con Alzheimer alimentados con una dieta rica en grasas tenían más probabilidades de desarrollar obesidad que los ratones sanos alimentados con la misma dieta.Los ratones con Alzheimer también desarrollaron trastornos metabólicos, caracterizados porIntolerante a la glucosay resistencia a la insulina, que son signos de diabetes tipo 2.

También encontraron que la dieta alta en grasas empeoró el comportamiento similar a la depresión y el deterioro cognitivo en los ratones modelo con Alzheimer.

Según la autora del estudio, Larisa Bobrovskaya, profesora asociada de Ciencias Clínicas y de la Salud en la Universidad de Australia del Sur, los hallazgos son consistentes con lo que ya se sabe sobre los factores metabólicos y el sistema nervioso. “La obesidad y la diabetes dañan el sistema nervioso central, exacerbando los trastornos psiquiátricos y el deterioro cognitivo”,Bobrovskaya dijo en un comunicado de prensa.

Sin embargo, la dieta rica en grasas también exacerbó la patología cerebral asociada con la enfermedad de Alzheimer en los ratones, lo cual es un nuevo hallazgo importante.

“Esta investigación se alinea con lo que ya sabemos sobre la conexión entre la mala alimentación y el deterioro cognitivo, así como los síntomas neuropsiquiátricos”.Percy Griffin, PhD, director de compromiso científico de la Asociación de Alzheimer, a Medical News Today. “Lo que es nuevo en este estudio es el agravamiento de los cambios moleculares relacionados con el Alzheimer que ocurren en el cuerpo y el cerebro debido a una dieta crónica alta en grasas”.

Además, los investigadores encontraron un aumento en los niveles de la proteína tau patológica en los cerebros de los ratones sanos alimentados con una dieta alta en grasas, lo que sugiere que una dieta alta en grasas a largo plazo también podría acelerar la aparición de la enfermedad de Alzheimer.

¿Un circulo vicioso?'

Los investigadores dicen que sus hallazgos indican que existe un "círculo vicioso" entre la enfermedad metabólica y el deterioro cognitivo, donde las personas predispuestas a ciertas patologías cerebrales tienen más probabilidades de desarrollar la enfermedad metabólica, y la presencia de la enfermedad metabólica también agrava la enfermedad cerebral.

La tau hiperfosforilada es uno de los signos característicos de la enfermedad de Alzheimer y está asociada con la gravedad de los síntomas de demencia.También se encuentra en otras enfermedades neurodegenerativas.

Esto significa que los hallazgos de los investigadores también podrían ser relevantes para otros trastornos.

“Nuestros hallazgos subrayan la importancia de abordar la epidemia mundial de obesidad”,dijo Bobrovskaya. “Es muy probable que una combinación de obesidad, edad y diabetes conduzca a una disminución de las capacidades cognitivas, la enfermedad de Alzheimer y otros trastornos de salud mental”.

Sin embargo, es importante recordar que este estudio se realizó exclusivamente en ratones y aún se necesitan datos en humanos. "Un próximo paso importante es estudiar los cambios biológicos que ocurren en los humanos que comen una dieta igualmente pobre",agregó Griffin.

De momento, los expertos siguen recomendando una dieta sana y equilibrada para proteger el cerebro.

“Sabemos que las dietas ricas en grasas, azúcar refinada e ingredientes procesados ​​son malas para nuestra salud en general, incluido nuestro cerebro. Pero hay un creciente cuerpo de datos que sugiere que comer dietas saludables y balanceadas con alto contenido de vegetales, frutas y proteínas magras es bueno para nuestra salud e incluso puede disminuir nuestro riesgo de deterioro cognitivo a medida que envejecemos”.
– Percy Griffin, Ph.D.

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